DESAFÍOS ALIMENTICIOS

Encontrar formas sostenibles de alimentar a una creciente población es uno de los desafíos de desarrollo más urgentes que enfrenta el mundo.

Por qué aumenta la demanda de alimentos

Se prevé que la población mundial crezca de aproximadamente 7000 millones en 2012 a cerca de 9.600 millones en 2050, lo que representará un aumento en la demanda de alimentos. Satisfacer esta demanda y, al mismo tiempo, proteger y fortalecer las economías rurales, reducir las emisiones y evitar daños mayores a los frágiles ecosistemas es un desafío importante y difícil de alcanzar debido a varias circunstancias externas.

Entre ellas se incluye el hecho de que los precios de los alimentos registran fuertes alzas, y se ven aumentados por factores como una creciente demanda y un mayor poder adquisitivo en los países de ingresos medios. Al mismo tiempo, más de la mitad del crecimiento demográfico que se prevé para 2050 se producirá en África subsahariana, donde más de un cuarto de la población ya están desnutridos y la seguridad del suministro de alimentos representa un gran desafío.

Buscar una solución

No existe una única solución que pueda crear un futuro sostenible para los alimentos. Cerrar la brecha alimenticia requiere varias estrategias, así como involucrar a los gobiernos, las empresas y una amplia gama de otras partes involucradas. La industria de los alimentos y las bebidas debe desempeñar un papel significativo, que implica lo siguiente:

  • Hacer que la producción de alimentos sea más eficaz: Actualmente, la agricultura es la fuente de casi un cuarto de las emisiones de gases de efecto invernadero globales y utiliza un 70 % del agua dulce que proviene de ríos, lagos y acuíferos. Existen varias técnicas, como la rotación de cultivos, el cultivo bajo mantillo y la producción de cultivos en tierras degradadas, que pueden ayudar a reducir el impacto medioambiental.
  • Apoyar a los productores: Cerrar la brecha alimenticia depende de la mejora de la productividad y el sustento de los pequeños productores, así como de la creación de economías rurales sostenibles.
  • Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos: Aproximadamente un cuarto de las calorías alimenticias producidas para el consumo humano se pierden o desechan. Reducir esta proporción podría cerrar la brecha alimenticia en un 20 % para 2050.

El camino a seguir

No existe una solución sencilla. Sin embargo, muchos de los países en vías de desarrollo que trabajan para lograr el objetivo de reducir el hambre que se establece en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas tomaron medidas para abordar las desigualdades, incluidas la mejora del acceso a la nutrición, la atención médica y la educación. Al desarrollar la capacidad de los miembros más pobres de la sociedad, especialmente de los pequeños productores, aumentan la resistencia y garantizan que cada persona pueda disfrutar de los beneficios del crecimiento económico.