PAPEL, PAPEL Y PAPEL

A estas alturas lo has escuchado decenas (¿cientos?) de veces: nuestro futuro tiene que ser eco. Recomendaciones como optar por coches eléctricos, el autoconsumo de energía con paneles solares, emplear energías renovables… Pueden parecer lejos de tu alcance, pero algo tan cotidiano como el papel también es una materia prima renovable. Lo usamos a diario para escribir, en envases y embalajes, etc. Empezar por lo que tenemos más cerca es lo más sencillo y también muy efectivo.

El papel es un material renovable que si se gestiona de forma responsable es inagotable. Sí, suena bien, ¿verdad? Los materiales renovables son aquellos que se renuevan de forma natural, como los árboles y otras plantas que vuelven a crecer. El papel se elabora con fibra de madera de los bosques, una materia prima que vuelve a crecer si los bosques se gestionan de forma responsable.

¿Cómo puedes hacer un buen uso del papel? fíjate si ese papel está certificado por FSC.

 ¿Por qué FSC? Un producto certificado por el Forest Stewardship Council® (FSC®), significa que está elaborado con materias primas procedentes de bosques gestionados de forma responsable y otras fuentes controladas. Así que, como consumidor, puedes confiar en que, entre otras cosas, la reforestación esté garantizada.

Pero no sólo el papel. También hay otros productos en los que es recomendable observar si lleva el sello FSC. Un ejemplo son los envases de cartón. Nos permiten, no sólo proteger nuestros alimentos y mantener sus nutrientes, sino elegir un envase con un impacto ambiental mínimo y que puede ser reciclado fácilmente.

Te proponemos un reto: a partir de ahora fíjate en todos aquellos productos que estén elaborados con fibra de papel o cartón y asegúrate que cuenten con el sello FSC. Te asegurarás una gestión responsable del papel o cartón, desde el bosque al envase.