La mayor parte del tiempo, no hay nadie en la sala de producción de Salsa Rica, un productor de salsa del pequeño pueblo de Agoncillo, La Rioja, en el norte de España. Aun así, cada nueve minutos, las dos líneas de producción introducen alrededor de 1000 kilos de mayonesa preparada en los depósitos de almacenamiento, que están conectados a través de tubos de acero largos a las máquinas de llenado que se encuentran en la siguiente sala de la planta. Simplemente, no se necesita personal para implementar y controlar la producción en lotes eficiente, ya que las líneas avanzadas de producción de mayonesa están completamente automatizadas. Una solución flexible produce lote tras lote de mayonesa suave y reluciente de manera muy precisa y consistente. Contar con un enfoque claro sobre la calidad es la clave para Salsa Rica.
«Es un proceso inteligente que ofrece una calidad perfecta en todo momento», explica Marcos Ochagavía, responsable de las ventas y la comercialización de la empresa a nivel mundial. Recientemente, él y su hermana Sara se hicieron cargo del negocio de su padre, Virgilio Ochagavía, quien fundó la empresa en 1995. Desde sus comienzos en un pequeño almacén donde producía salsas con máquinas de segunda mano, la empresa aumentó la producción hasta convertirse en el principal fabricante de mayonesa del mercado de servicios de alimentos de España.