14 de octubre de 2022

Cambios que se pueden implementar en cada etapa de la cadena de valor

Los vendedores minoristas de todo el mundo se enfrentan al desafío de reducir el desperdicio de alimentos, que implica desde mejorar el seguimiento y medir la cantidad de desperdicios hasta donar a bancos de alimentos y eliminar las fechas de vencimiento. Sin embargo, hay mucho más por hacer. En este artículo, mencionamos las iniciativas para los desperdicios de alimentos que creemos que podrían generar el mayor impacto en toda la cadena de valor.  

Si el desperdicio de alimentos fuese un país, sería el tercer generador de emisiones más grande a nivel mundial. Un tercio de todos los alimentos producidos no se consume y un alarmante 8 % de las emisiones de GEI a nivel mundial se puede atribuir al desperdicio de alimentos. 

Cuando los alimentos se desperdician, todos los recursos que se utilizaron en la cadena de suministros se pierden. Para aliviar el impacto, debemos analizar los sistemas alimentarios de forma integral y colaborar con el fin de reducir al mínimo la pérdida y el desperdicio en cada etapa de la cadena de valor.

"Para abordar el desperdicio de alimentos de forma significativa, debemos adoptar un enfoque nuevo y radical con respecto a cómo alimentamos al planeta", sostiene Lars Holmquist, vicepresidente ejecutivo de Sostenibilidad y Comunicaciones de Tetra Pak. "Debemos volver a pensar en cómo suministramos y producimos nuestros alimentos, cómo los transportamos, qué materiales usamos para envasarlos y todos los demás aspectos intermedios. Debe tratarse de una transformación global hacia la descarbonización, la adopción de dietas más saludables y la implementación de sistemas alimentarios sostenibles".

Estas son nuestras cuatro formas principales de reducir el desperdicio de alimentos en toda la cadena de valor:

1. Repensar las fechas de vencimiento y "consumo preferente"

El etiquetado puede cumplir una función importante en la transformación del sistema alimentario global. Según el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC), la fecha de "consumo preferente" se relaciona con la calidad de los alimentos, que a menudo suelen ser comestibles después de esta fecha. En cambio, la fecha de vencimiento se relaciona con la inocuidad alimentaria: los alimentos NO se deben consumir después de esta fecha. 

Sin embargo, en términos generales, los consumidores no comprenden el uso de estas fechas ni su significado, y eso conduce al desperdicio de alimentos. Los especialistas en sostenibilidad de WRAP estimaron que, de los 490 millones de pintas de leche desperdiciadas, 85 millones se desechan porque los clientes respetan la fecha de vencimiento. 

En la edición de 2020 del Índice Tetra Pak, el 39 % de los consumidores afirmaron que desechan los alimentos cuando ya pasó su fecha de consumo preferente, aunque el alimento no tenga mal olor ni mal aspecto. Mientras tanto, el 30 % "nunca" consideraría consumir un producto después de su fecha de vencimiento, y más de un tercio lo haría únicamente en el caso de ciertos productos. 

Eliminar la fecha de vencimiento y la fecha de consumo preferente es una posible solución para el desperdicio de alimentos, y muchos supermercados del Reino Unido y Estados Unidos ya lo están haciendo. De esta manera, se les da la responsabilidad a los consumidores para formar parte de la solución, ya que son ellos quienes determinan si un alimento se consume o no. Por supuesto, el éxito de estas acciones dependerá de que los consumidores noten y comprendan la diferencia, y puedan adaptar su comportamiento de forma que genere un impacto.

2. Apoyar la adopción de nuevos hábitos de consumo

Educar a los consumidores y erradicar ideas erróneas puede ser muy útil en la lucha contra el desperdicio de alimentos. Además, aportar claridad a su percepción de los productos (en especial su percepción de la calidad de producto) es muy importante.

En algunos países, por ejemplo, la leche pasteurizada se percibe como más fresca que la leche tratada a altas temperaturas (UHT). Sin embargo, la pasteurización y el tratamiento a altas temperaturas solo son diferentes formas de tratamiento del calor que influyen de forma diferente en el sabor del producto. La leche tratada a altas temperaturas (UHT) tiene una mayor vida útil y una huella de carbono más pequeña porque no requiere cadena de frío. 

En 2020, Tetra Pak realizó una campaña informativa en el Medio Oriente y África para explicar que la leche tratada a altas temperaturas es una forma conveniente, saludable y segura de acceder a los beneficios nutricionales de la leche. Se promocionaron videos en línea y en las redes sociales sobre las preguntas más frecuentes de los consumidores respecto de la leche tratada a altas temperaturas. Al día de hoy, estos videos ya cuentan con 15 millones de reproducciones.

Esta es una muestra del poder de la educación del consumidor, específicamente en lo que respecta al desperdicio de alimentos.

3. Usar envases diseñados para tener una mayor vida útil

El desperdicio de alimentos también se puede reducir mediante la aplicación de soluciones innovadoras de envasado de alimentos. Por ejemplo, mediante el uso de envasado aséptico, los productores pueden planificar mejor la producción y reducir la cantidad de materia prima desperdiciada. Además, el desperdicio se puede reducir al prolongar la vida útil de los productos mediante la aplicación de soluciones de procesamiento, como la pasteurización y el tratamiento a altas temperaturas combinados con los envases asépticos.

En lo que respecta a la distribución, el envasado aséptico es extremadamente rentable y permite a los fabricantes hacer llegar sus productos a consumidores en ubicaciones remotas.   

La provisión de envases de un tamaño adecuado también puede contribuir a la reducción del desperdicio de alimentos. Si los fabricantes de alimentos ofrecen una variedad más amplia de formatos de envasado, los consumidores pueden seleccionar el envase que mejor se adapte a sus necesidades de consumo. De esta forma, es posible corregir los patrones de desperdicio relativos al consumo de alimentos y brindar alimentos seguros, nutritivos y llenos de sabor que impliquen una producción y un transporte más eficientes.

4. Cómo aprovechar al máximo la materia prima: convertir la pérdida de alimentos en nuevos productos

La pérdida de alimentos durante el suministro es otro aspecto de este gran desafío. Gracias al avance de las tecnologías de procesamiento, los fabricantes de alimentos pueden aprovechar aún más la materia prima y reutilizar los residuos de la producción en lugar de descartarlos.

Por ejemplo, en la producción de leche de soja y tofu, una parte del puré de soja se desecha. Junto con nuestros clientes, hemos desarrollado una solución de procesamiento de granos enteros para capturar este material no deseado y convertirlo en ingredientes de alto valor. En primer lugar, se muelen los granos de soja hasta obtener una base. Luego, se separa el residuo fibroso (okara) de la base de soja. Esto no solo elimina el desperdicio, sino que la reutilización de la okara también ayuda a lograr un producto final más cremoso.

Trabajo en conjunto para reducir el desperdicio de alimentos

La transformación del sistema alimentario global es una tarea colosal y ninguna empresa podrá enfrentar este desafío por sí sola. Se requerirá un esfuerzo a largo plazo y pensamiento sistémico para conectarse con todos los participantes pertinentes de la cadena de valor alimentaria. También será necesario realizar grandes acciones con el objetivo de acrecentar los cambios sistémicos y decisivos. 

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