14 de julio de 2023
El mundo no puede hacer la transición hacia una economía circular sin ocuparse de los envases y los residuos que generan. En promedio, cada ciudadano de la UE produce 177.2 kg de residuos de envases al año, y entre 2009 y 2020, la cantidad de materiales de envasado aumentó en 13.3 millones de toneladas.
Una forma de reducir estas cifras es implementar envases reutilizables. Es una solución cada vez más popular, pero no puede aplicarse inmediatamente a todos los alimentos o bebidas.
Cuando se trata de productos cotidianos como lácteos, bebidas de origen vegetal y algunos jugos, por ejemplo, el envasado reutilizable requeriría sistemas de distribución en cadena de frío, lo que a su vez obligaría a rediseñar toda la cadena de valor y acortaría la vida útil.[1] Francesco Faella, vicepresidente de soluciones medioambientales de envasado de Tetra Pak, opina sobre el dilema del envasado.
«Los objetivos de reutilización, como los incluidos en la propuesta de Reglamento de la UE sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR), deben ser flexibles para que sea posible invertir en soluciones reutilizables cuando tenga sentido y cuando sean una mejor opción medioambiental que las alternativas reciclables de un solo uso». Los envases asépticos de cartón para bebidas, por ejemplo, pueden ayudar a mantener los alimentos seguros y disponibles (incluso los perecederos) durante meses. Y son reciclables dondequiera que exista la infraestructura necesaria», afirma Francesco.
Se desperdician demasiados envases y tenemos que afrontarlo colectivamente. Pero también se desperdician demasiados alimentos. Cerca de un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo se pierden o se desperdician, lo que representa alrededor del 8 % de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas en la Tierra. Solo en la UE, cada ciudadano desperdicia un promedio de 127 kg de alimentos al año.[2]
«Las soluciones de envasado y procesamiento aséptico prolongan la vida útil y ayudan a mantener la seguridad de los alimentos hasta un año. También ayudan a conservar el color, el sabor, la textura y la nutrición del producto sin necesidad de conservantes ni refrigeración. En cambio, las soluciones no asépticas ofrecen un periodo de vida útil mucho más corto, de una a cuatro semanas[1] para alimentos y bebidas perecederos», añade Francesco.
La mayor vida útil que ofrece el envasado aséptico ayuda a reducir el desperdicio de alimentos, ya que es mucho menos probable que se estropeen. También ayuda a ampliar el acceso a los alimentos, y el hecho de que no se necesite una cadena de frío significa que las personas que viven en zonas remotas pueden disfrutar de alimentos líquidos perecederos, lo que aumenta el acceso a dietas equilibradas y sostenibles.
La tecnología de procesamiento aséptico adecuada también puede ayudar a los fabricantes a aprovechar mejor las materias primas y reducir el número de subproductos alimentarios desechados, para obtener menos residuos y una mayor nutrición.
«Colaboramos continuamente con clientes y socios para convertir los restos de la producción de alimentos en ingredientes de valor añadido. Un ejemplo es una solución de procesamiento de grano entero que hemos desarrollado con nuestros clientes. Al capturar una parte del puré de soja que normalmente no se desea, obtenemos okara, que ayuda a hacer más cremosos productos finales como la leche de soja», explica Francesco.
Hoy en día, es imposible tratar los envases de cartón aséptico para bebidas como reutilizables sin poner en riesgo la inocuidad alimentaria. Pero aunque no puedan rellenarse, los envases de cartón son reciclables cuando existe la infraestructura necesaria. Y son una opción popular para muchos productores de la UE: tres cuartas partes de la leche que se vende en la UE se envasa en envases de cartón para bebidas y lo mismo ocurre con casi dos tercios de los jugos.
«Hoy en día, nuestros envases se recolectan y reciclan a escala allí donde existe la infraestructura adecuada de gestión de residuos y reciclaje. En la UE, por ejemplo, tenemos una tasa de reciclaje que supera el 50 %», destaca Francesco.
La industria de envases de cartón para bebidas está trabajando para aumentar la capacidad de reciclaje de envases para bebidas en la UE. Hasta ahora se han invertido aproximadamente 200 millones de euros y hay planes para invertir otros 120 millones de euros para 2027. Tetra Pak también está invirtiendo 100 millones de euros al año y seguirá haciéndolo durante los próximos 5 a 10 años para reducir aún más la huella medioambiental de los envases de cartón. Esto incluye el desarrollo de envases con una estructura simplificada y más contenido renovable.
«El reciclaje de envases para bebidas varía significativamente en todo el mundo, pero la colaboración es el camino a seguir si queremos darle la vuelta al guion. En Polonia, por ejemplo, hemos coinvertido con Stora Enso para triplicar la capacidad de reciclaje de envases para bebidas. Con la nueva línea, operativa desde mayo de este año, también es posible reciclar envases para bebidas de países vecinos, como Hungría, Eslovaquia, la República Checa, Letonia, Estonia y Lituania», afirma Francesco.
A pesar de los avances diarios, no existe una solución perfecta. Para Francesco, se trata de encontrar el equilibrio adecuado entre los envases reutilizables y las opciones de envases reciclables de un solo uso.
«Tanto las opciones de envases reutilizables como las de envases reciclables de un solo uso tienen un papel que desempeñar en una economía circular. Pero la seguridad alimentaria debe ser una parte clave de la ecuación. Las necesidades específicas de procesamiento y envasado de los alimentos líquidos perecederos deben tenerse en cuenta al buscar soluciones de envasado para el futuro, de modo que podamos garantizar que los ciudadanos de la UE puedan seguir teniendo acceso a alimentos suficientes, seguros y nutritivos», concluye Francesco.
Quiere saber más sobre cómo la tecnología aséptica y el envasado ayudan a que los alimentos perecederos sean seguros y estén disponibles? Más información aquí.
[1] Rysstad y Kolstad (2006). Leche de vida útil prolongada, avances en la tecnología
[2] Williams, Lindström, Trischler, Wikström y Rowe (2020). Evitar que los alimentos se conviertan en residuos en los hogares: el papel de los envases en las prácticas de los consumidores en diferentes categorías de alimentos, Journal of Cleaner Production