República Dominicana: el poder de las alianzas

La República Dominicana presenta un ejemplo de cómo Alimentos para el Desarrollo de Tetra Laval ha desarrollado una alianza pública o privada en apoyo del programa de alimentación escolar (SFP) del Ministerio de educación.

Hemos ejecutado cuatro misiones de asistencia técnica, en 2007, 2009, 2011 y 2013, donde compartimos las mejores prácticas del SFP en todo el mundo.  Como parte del apoyo, también hemos firmado una Carta de intención con el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas en América Latina para fortalecer el apoyo técnico y compartir nuestra experiencia complementaria en programas de alimentación escolar en todo el mundo. También trabajamos en conjunto con LA-RAE (Red Latinoamericana de Alimentación Escolar).  Esta colaboración ha traído sinergias positivas que apoyan no solo el aprendizaje mutuo, sino también una comprensión más profunda de los conocimientos y capacidades de los demás.

En junio de 2011, el Programa Mundial de Alimentos patrocinó un taller conjunto e invitó a todos los grupos de interés involucrados en el programa de alimentación escolar a participar activamente como equipo y acordar metas y acciones de mejora comunes.   Como componente clave del taller, el PMA utilizó sus ocho estándares de calidad en los programas de alimentación escolar como una plataforma común para ayudar a guiar a todos los grupos de interés en el proceso.  

La asistencia técnica y los talleres destacaron las fortalezas del programa, así como las áreas clave para mejorar.  Algunas conclusiones fueron el enfoque en la producción local y las compras a proveedores locales, una mejor supervisión y la implementación de un software sistematizado que recopila datos para demostrar el impacto positivo del programa de alimentación escolar.

Como consecuencia, el Gobierno adoptó medidas importantes, como la elaboración de manuales de implementación para todas las escuelas y para todos los supervisores del programa que brindan información y herramientas, a fin de garantizar la ejecución de las mejores prácticas como un proceso común.  Otras mejoras notables han sido el desarrollo de protocolos de control de calidad e inocuidad alimentaria en la distribución y el consumo de los productos.  Además, comenzaron a recopilar datos para demostrar el impacto nutricional y la mejora académica en relación con el programa. Además, se ha fortalecido la supervisión del programa y se ha logrado un compromiso comunitario mayor, lo que era una gran prioridad para el gobierno.  

En conjunto, el apoyo ha brindado una estructura mayor y un control de calidad al programa, y facilitó hacer un seguimiento de sus efectos. El Ministerio de educación ya ha desarrollado una base de datos del sistema de información para el SFP que será la herramienta que utilizarán para gestionar todo el proceso.

Como resultado, a fines de 2012, el Gobierno aprobó una ley que institucionaliza el programa y garantiza el financiamiento del SFP a nivel nacional bajo la dirección del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE).  

Como una de las acciones clave de seguimiento del taller, el Gobierno llevó a cabo un estudio de referencia para medir el impacto nutricional del programa de alimentación escolar.  A este estudio lo realizó el CENISMI (Centro Nacional de Investigaciones en Salud Materno Infantil) en coordinación con el Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP) y las Agencias de las Naciones Unidas (PMA, UNICEF y PNUD).  Este estudio fue una piedra angular de las diversas recomendaciones que se le habían hecho al INABIE en conjunto a través de la asociación.  Algunos de los resultados clave son los siguientes:

  • Se redujo la anemia de 43,9 % a 16,7 % para niños de entre 6 y 14 años.
  • Se redujo la desnutrición crónica de 19,4 % a 1,9 % (datos antropométricos).
  • El 12,6 % de los niños mostró una presencia de vitamina B12 inferior a la normal.  Esto es en comparación con el 22 % promedio de niños en América Latina.
  • Solo el 7,2 % de los niños demostró que presentaba valores de vitamina A inferiores al promedio.
  • Se llevó un registro de control para la cantidad de vacunas BCG. También se documentaron los hábitos alimenticios de los niños en el hogar. 
  • El 93,6 % de las asociaciones de padres y maestros entrevistadas calificaron las mejoras en el programa como positivas. 

El Gobierno ha publicado el estudio en los principales periódicos, comunicados de prensa y lo ha distribuido a las ONG.

El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil del Ministerio de educación ha reconocido que el Programa Mundial de Alimentos y la Oficina de Alimentos para el Desarrollo de Tetra Laval han desempeñado un rol preponderante en la guía de los cambios que se han producido en el programa de alimentación escolar desde 2007.  Como resultado, el Gobierno ha sido capaz de priorizar el financiamiento para el programa de alimentación escolar que, actualmente, es el programa social más grande del país.  Esta cooperación muestra el gran valor de las sociedades y del intercambio de conocimientos.

El programa de desayuno escolar de la República Dominicana ahora cubre 1 473 222 estudiantes de primaria en 5145 escuelas de todo el país.  El programa está vinculado a la producción agrícola local donde se compran más de 50 millones de litros de leche a los productores lecheros.