17-06-2020
Los zumos, néctares y bebidas sin gas se fabrican con soluciones de producción por lotes. Sin embargo, las líneas de producción por lotes suelen requerir una gran cantidad de equipos y, a menudo, dependen de una configuración compleja para fabricar múltiples productos. También tienen problemas de precisión a la hora de manipular los ingredientes. Sin embargo, la producción en continuo puede superar estos retos y permitirte ahorrar dinero gracias a una mayor eficiencia.
Históricamente, la producción por lotes ha resultado atractiva para los productores de zumos, néctares y bebidas sin gas. Trabajar por lotes facilita alcanzar el volumen de producción deseado de una bebida, por ejemplo, zumo de naranja, y luego pasar fácilmente al siguiente producto: zumo de manzana, néctar de melocotón o cualquier otro.
Pero los productores por lotes se enfrentan a varios retos. En primer lugar, la producción por lotes requiere muchos más equipos, aunque la inversión inicial es menor que en el caso de la producción continua o en línea. En lugar de una única línea de producción que fabrique todos tus productos, un diseño por lotes requiere un espacio de producción mayor. Cabe destacar que se necesita un tanque intermedio específico para cada producto que se fabrique, así como equipamiento auxiliar adicional para cada tanque.
En segundo lugar, los frecuentes cambios de producto que caracterizan a la producción por lotes provocan pérdidas considerables de producto. En cada cambio de lote, se pierde producto apto para el consumo durante el proceso de cambio. La necesidad de limpieza también es elevada, ya que hay más equipos que limpiar, lo que conlleva un mayor consumo de agua y detergente.
En tercer lugar, la manipulación de los ingredientes carece de flexibilidad en un diseño de producción por lotes. Una vez que se han añadido los ingredientes, la mezcla no se puede modificar ni ajustar fácilmente. Como consecuencia, los productores se ven obligados a trabajar dentro de todos los límites especificados en la fórmula para asegurarse de alcanzar el umbral requerido para un ingrediente determinado. Esto tiene repercusiones tanto en el coste como en la cantidad de producto fabricado.
Para muchos fabricantes que trabajan por lotes, la manipulación de los ingredientes supone un gran reto. Pero hay una solución: la mezcla en continuo. Un diseño de producción en continuo permite una mayor precisión en la dosificación de los ingredientes, ya que el sistema ajusta continuamente los niveles de dosificación a medida que avanza el proceso.
«La mezcla por lotes requiere utilizar todo el margen de los límites especificados para los ingredientes a fin de garantizar el nivel de calidad definido, y lleva su tiempo. Con la mezcla continua, se puede trabajar mucho más rápido y resulta mucho más fácil ser más preciso, ya que el sistema mide y regula constantemente», explica Andreas Rueppell, Line Solution Manager Beverages en Tetra Pak. «Esto te permite bajar el punto de ajuste hasta acercarlo al límite inferior de las especificaciones sin perder un tiempo precioso».
La mezcla en continuo, añade, permite aprovechar al máximo la materia prima. «Un control más preciso de los ingredientes permite una producción más eficiente y un menor uso de materias primas, lo que se traduce en una mayor calidad del producto final».
Según Rueppell, los productores de zumos pueden ahorrar hasta 250 000 euros al año —e incluso más— solo en costes de ingredientes si pasan a utilizar la mezcla en continuo. «Una mayor precisión y exactitud en la manipulación de los ingredientes es fundamental para ajustar la producción sin dejar de garantizar todas las especificaciones necesarias del producto».
Esto reduce los costes del productor, al tiempo que garantiza la uniformidad y la calidad del producto.
Estas ventajas se consiguen gracias a la alta precisión de una mezcladora en continuo moderna. En esencia, una mezcladora en continuo combina varias corrientes de líquido —por ejemplo, agua, sirope y concentrado— en una sola gran corriente que se supervisa constantemente, varias veces por segundo, para garantizar que la receta sea la correcta. En caso de que se detecte una desviación, la mezcladora se ajusta automáticamente para mantener el proceso según lo previsto.
Las pérdidas de producto también son menores. Normalmente las pérdidas de producto se producen al arrancar la máquina, durante las paradas intermitentes y durante los cambios de producción. En una configuración en continuo, las fases de mezcla no definidas en cada módulo al final de la producción quedan totalmente cubiertas por una rutina inteligente de gestión de recetas. De este modo, no se producen pérdidas de producto en ningún momento, desde la formulación de la receta hasta el final del proceso. Además de minimizar las pérdidas de producto, esto también acorta el tiempo de producción, reduce el esfuerzo de limpieza y disminuye la huella medioambiental global del proceso de producción..
«Minimizar las pérdidas de producto durante la puesta en marcha y los cambios de producto es una ventaja fantástica de la mezcla en continuo. Reduce las pérdidas habituales de producto prácticamente a cero, a un mínimo absoluto», afirma Rueppell. «En una instalación de mezcla convencional, se pueden perder fácilmente 100 000 litros de producto viable al año debido a las fases de mezcla. Según los comentarios que Tetra Pak recibe del mercado, la mezcla en continuo permite ahorrar hasta 28 000 € al año en costes de materia prima pura, por no hablar del volumen de producción que se pierde al no realizarla».
El paso a la mezcla en continuo también mejora la eficiencia operativa, ya que en ningún momento los equipos permanecen inactivos, como ocurre en la mezcla por lotes. Además, el menor mantenimiento que requiere una línea en continuo reduce el tiempo de inactividad y permite ahorrar en el consumo de agua y detergente.
«En un sistema de producción por lotes solo se puede fabricar un producto a la vez y hay que esperar a que ese proceso termine antes de empezar con otro producto de otro tanque. Eso es ineficiente», afirma Rueppell.
Imagina que una empresa productora de zumos quiere aumentar su capacidad de mezcla. En lugar de invertir en tres depósitos más para su línea de producción por lotes, el productor podría adquirir un mezclador en continuo. Los mezcladores en continuo ocupan poco espacio en comparación con los tanques, lo que permite ampliar la capacidad sin necesidad de ampliar la planta y, por lo tanto, ahorrar dinero.
«La mezcla en continuo soluciona numerosos retos en la producción de bebidas», afirma Rueppell. «Reduces los costes operacionales y los costes de las materias primas, y aumentas la eficiencia de la producción. Además, tiene menos pérdida de producto y se garantiza la calidad de este. Es, sin duda, una salvación para el sector de las bebidas».