Ante la creciente presión sobre las explotaciones lecheras para aumentar su capacidad, la separadora se ha convertido en un factor limitante en muchas líneas de proceso. Para muchas, esto ha supuesto verse obligadas a instalar grandes separadoras… y en mayor número.
Evidentemente, este enfoque tiene claras desventajas. Los equipos adicionales implican mayores costes de inversión inicial, así como mayores costes de explotación a lo largo del tiempo debido al mayor consumo de energía y agua, además de las necesidades de repuestos y mantenimiento. Para algunas empresas lácteas ya existentes, la instalación de una separadora más grande o adicional puede resultar imposible debido a las limitaciones de espacio en la planta.
Por lo tanto, existe demanda de tecnologías de separación que permitan obtener un mayor rendimiento ocupando el mismo espacio que los equipos existentes. Para comprender cómo esto podría ser posible, es importante examinar primero detenidamente los factores que influyen en la capacidad y la eficiencia de separación. En este artículo, exploramos la ciencia que hay detrás de la superficie de separación para explicar:
¿Tu empresa láctea se enfrenta a una mayor demanda para mejorar el rendimiento al tiempo que aumentas la calidad del producto y optimizas la eficiencia de tus procesos? Descarga este artículo y comprende mejor la ciencia que hay detrás de la separación y cómo puedes sacar el máximo provecho de tu equipo.
El artículo está en inglés.