Preguntas frecuentes sobre la leche UHT
Hemos recopilado aquí algunas de las preguntas más frecuentes sobre la leche UHT (procesada a temperatura ultralta). Esperamos que encuentres todas las respuestas que deseas en lo que se refiere a la leche UHT.
- ¿Qué es la leche UHT y en qué se diferencia de la «leche fresca» y la «leche cruda»?
La leche UHT es leche que ha sido procesada a temperatura ultraalta (UHT). La esterilización se realiza calentando rápidamente la leche a una temperatura de al menos 135 °C, manteniéndola a esa temperatura durante unos segundos y luego enfriándola rápidamente a temperatura ambiente. Este tratamiento provoca la eliminación de todos los microorganismos presentes en la leche cruda. Cuando se envasa en recipientes asépticos, la leche UHT tiene una fecha de caducidad que dura muchos meses y no necesita refrigeración hasta que se abre el envase. La fecha de caducidad de la leche UHT no está limitada por el crecimiento de microorganismos, sino por cambios físicos, químicos y enzimáticos en la leche, como reacciones de pardeamiento, separación de la nata, sedimentación o formación de gel. Los consumidores suelen usar el término «leche fresca» para describir la leche que se distribuye refrigerada. Esto suele referirse a la leche pasteurizada, es decir, la leche que ha sido calentada a 72-74 °C durante 15-20 segundos. La pasteurización elimina todos los microorganismos patógenos (causantes de enfermedades) presentes en la leche cruda. Para limitar el crecimiento de los microorganismos que causan el deterioro, la leche pasteurizada debe mantenerse refrigerada durante toda su distribución y almacenamiento. La fecha de caducidad de la leche pasteurizada depende de la carga inicial de microorganismos, así como de la temperatura de almacenamiento, pero normalmente ronda los 7 días. La leche cruda se refiere a la leche producida por vacas (u otros animales) sin ningún tipo de procesamiento. El consumo de leche cruda puede causar enfermedades graves, ya que puede albergar microorganismos peligrosos. Según la Administración para Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), entre 1993 y 2006, más de 1500 personas en Estados Unidos enfermaron por beber leche cruda o comer queso elaborado con leche cruda. Por este motivo, en muchos países, todos los productos lácteos que se venden en distribuidores minoristas deben estar pasteurizados o haber sido sometidos a tratamiento UHT. En algunos mercados, los consumidores compran leche cruda y la hierven en casa. Esto hace que la leche sea segura para el consumo, pero es difícil controlar el proceso para mantener la calidad.
- ¿Desde cuándo existe la tecnología UHT?
El origen del tratamiento de esterilización como método de conservación de alimentos se remonta a la Francia de principios del siglo XIX. Los alimentos se introducían en recipientes de acero recubiertos de estaño, que a su vez se colocaban en cámaras presurizadas (autoclaves), donde se calentaban a 110-125 °C durante 30-40 minutos. Este proceso se denomina «esterilización en contenedor». A finales de la década de 1950, basándose en esta tecnología previa de conservación de alimentos, Tetra Pak Processing Systems (Alfa Laval en aquel entonces) fue pionera en su propio proceso UHT continuo. Al utilizar temperaturas más altas y tiempos más cortos, se logró el mismo efecto en la eliminación de microorganismos, a la vez que se alteró mucho menos el sabor y el color de la leche. Junto con la innovación de Tetra Pak de envases asépticos, esto impulsó el crecimiento del segmento de la leche UHT.
- ¿Se utilizan conservantes en la leche UHT?
El tratamiento térmico a temperatura ultraalta utilizado en la producción de leche UHT elimina todos los microorganismos. Posteriormente, la leche se envasa en un envase aséptico que la protege de la entrada de cualquier microorganismo, lo que permite conservarla en buen estado durante meses sin necesidad de refrigeración. Sencillamente, no es necesario añadir conservantes a un producto tratado con UHT, ya que no se desarrollan microorganismos en él. Los envases asépticos también protegen el producto del aire y la luz, preservando así su calidad.